Tic Tac…
Tic Tac…
Tic Tac…
Tic Tac…
Tic Tac…
….
El tiempo pasa… Despide el segundo que acaba de pasar y gasta otro… y así sucesivamente. Lamenta el tiempo perdido, perdiendo más y más.
¡Vaya!
¡CARPE DIEM!
RÁPIDO
YA NO HAY TIEMPO!
Y mientras dices eso otros segundos vuelan.
Quéjate de lo que no has hecho y de lo que nunca harás, y mientras te quejas no haces nada, luego te quejaras porque no has hecho otra cosa más que quejarte. Y así en un círculo, donde no hay salida. Pero … ¿Y QUÉ VAS A HACER? Y ¿PARA QUÉ LO VAS A HACER?
Rompe el reloj de arena… Pero así no evitarás que no pase el tiempo.
Intenta agarrarlo con las manos, pero como la arena esparcida no conseguirás cogerlo.
Tic Tac…
Tic Tac…
Tic Tac…
ADIÓS.

Gracias, me llegó el mensaje que se filtró por la rendija rota de ese reloj
ResponderEliminar.